lunes, 1 de agosto de 2011

Un inicio sin continuación.


No confiaba mucho cuando me contó su plan la primera vez, mi instinto decía que no era alguien a quien confiarle algo tan importante pero no me pareció pertinente rechazar una oferta como la que me hizo. Ahora sé que cuando mi instinto me dice algo tengo que ponerle más atención de lo que normalmente lo hago pues esta vez probó ser cierta, pero, en ese entonces no lo sabía e hice lo que hice, decenas murieron por mi culpa y ahora no me queda más que hacer las cosas bien, no por mi familia, amigos y conocidos sino por mí mismo, el egoísmo me mueve en el espacio pero se que si me salvo puedo salvar a muchos más, ahora solo queda esperar el resultado, esperar a que las cosas que hice en los meses pasados hayan servido de algo y que me pueda perdonar a mi mismo por la estupidez que hice. Justo ahora estoy en un agujero a 50 metros bajo tierra, esperando. Escribo este diario para que exista un registro de mis acciones y que vean que lo que hice no fue por maldad, o por sentir que soy más de lo que fui en mis años de gloria, solo quiero que quede un registro de cómo fue que cayó la humanidad y cuando esta dejo de ser la especie dominante del planeta.

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